El empleo en EEUU está enfriando las apuestas de nuevas subidas de tipos por parte de la Fed. El mercado laboral pierde algo de impulso, pero la tensión en bonos, inflación y rentabilidades mantiene elevado el coste financiero.
Mercados en cifras
| Empleo creado en septiembre | 29.000 |
| Previsión del consenso | 90.000 |
| Treasury 10 años | 5,281% |
| Nasdaq | +1,2% |
| S&P 500 | +0,7% |
El dato de agosto, además, fue revisado a la baja: 133.000 empleos frente a los 162.000 estimados inicialmente. Los operadores pasaron a asignar aproximadamente un 80% de probabilidad a que la Fed mantenga los tipos sin cambios en su reunión de octubre.
El empleo en EEUU cambia las expectativas sobre la Fed
Wall Street interpretó la desaceleración del empleo como un argumento para que el banco central no endurezca de nuevo las condiciones monetarias inmediatamente. El Nasdaq avanzó un 1,2%, el S&P 500 ganó un 0,7% y el Dow Jones subió un 0,5%.
La reacción tiene lógica: unos tipos más altos encarecen la financiación de empresas y hogares y presionan especialmente las valoraciones de compañías de crecimiento. Un mercado laboral menos recalentado reduce parte de ese riesgo.
Los bonos, sin embargo, siguen bajo presión
El mensaje no fue completamente tranquilizador. Después de una caída inicial de las rentabilidades, los bonos volvieron a venderse. El rendimiento del Treasury estadounidense a diez años terminó alrededor del 5,281%, dentro de un movimiento global que ha llevado los costes de financiación a máximos de décadas en varias economías.
La divergencia entre Bolsa y bonos refleja la complejidad del momento: el empleo pierde fuerza, pero la inflación y la energía siguen siendo una preocupación y los inversores no dan por terminado el ciclo de endurecimiento monetario.
Qué vigilar ahora
El mercado seguirá muy de cerca los próximos datos de inflación y cualquier señal de la Reserva Federal. La probabilidad de una subida en diciembre continúa siendo elevada en las estimaciones recogidas por Reuters, de modo que el informe de empleo reduce la presión inmediata, pero no cierra el debate sobre los tipos.
Fuentes consultadas




