Las fusiones y adquisiciones globales han perdido fuerza en el tercer trimestre, con una caída del 41% en volumen. Los tipos de interés, el coste de financiación y un escrutinio regulatorio mayor están cambiando el mercado de operaciones corporativas.
M&A global
993.000 M$
volumen del tercer trimestre
−41%
frente al trimestre anterior
+28%
crecimiento acumulado en 2026
El frenazo está estrechamente relacionado con el aumento de los costes de financiación. Las subidas de rentabilidades en los mercados de deuda y el encarecimiento de la energía han vuelto a alimentar las expectativas de tipos de interés más altos durante más tiempo.
Las fusiones y adquisiciones globales pierden impulso
La caída trimestral no implica que 2026 sea un mal año para la banca de inversión. En los nueve primeros meses, el volumen global de operaciones alcanzó alrededor de 3,9 billones de dólares, un 28% más que en el mismo periodo de 2025.
La diferencia está en el ritmo. Tras una primera mitad muy intensa, varias operaciones de gran tamaño se han retrasado o replanteado por el encarecimiento de la deuda y por una mayor cautela de consejos de administración e inversores.
Asia resiste mejor y el capital privado mantiene actividad
La región Asia-Pacífico avanzó aproximadamente un 8% frente al trimestre anterior, en contraste con los descensos observados en Estados Unidos y Europa. Las operaciones respaldadas por fondos de private equity también mantienen niveles elevados en el acumulado del año, aunque se moderaron entre julio y septiembre.
Las transacciones transfronterizas son otra excepción. Su volumen creció alrededor de un 32% interanual, apoyado en operaciones entre Estados Unidos y Europa y en movimientos de divisas que han cambiado el atractivo relativo de algunos activos.
La inteligencia artificial sigue sosteniendo operaciones
Tecnología e inteligencia artificial continúan actuando como grandes polos de inversión. La financiación de infraestructura, centros de datos, chips y desarrolladores de modelos ha generado operaciones de tamaño extraordinario incluso en un contexto financiero más exigente.
Para 2027, la cuestión será si la mejora estructural de la actividad corporativa compensa unos costes de capital que han dejado de ser bajos. El mercado no está cerrado, pero los compradores vuelven a exigir retornos más claros y estructuras financieras más prudentes.
Fuentes consultadas




