La estadística concursal española de 2026 tiene dos lecturas muy diferentes. Por un lado, el número total de deudores concursados bajó un 11,8% entre el primer y el segundo trimestre. Por otro, la comparación interanual sigue al alza: hubo 14.608 concursados entre abril y junio, un 20,2% más que un año antes. Y cuando se separan las personas físicas de las empresas, la presión empresarial continúa siendo visible.
Según la Estadística del Procedimiento Concursal del Colegio de Registradores, 1.601 procedimientos correspondieron a personas jurídicas empresariales. Esa cifra creció un 11,6% interanual. El resto, 13.007 casos, correspondió a personas físicas, de las que 1.382 desarrollaban alguna actividad empresarial o profesional.
La fotografía concursal del segundo trimestre de 2026
- 14.608 deudores concursados en total.
- -11,8% frente al primer trimestre y +20,2% interanual.
- 1.601 empresas personas jurídicas en concurso, un 11,6% más que un año antes.
- 83% de los procedimientos fueron concursos sin masa.
- 558 procedimientos especiales para microempresas, un 5,1% más trimestral.
- 60,3% de las empresas concursadas tenía ocho años o menos de antigüedad.
El dato total está dominado por personas físicas, no por empresas
Uno de los errores habituales al leer las estadísticas concursales es interpretar los 14.608 casos como 14.608 empresas en quiebra. No es así. Las personas físicas representaron el 89% del total del trimestre. Las empresas personas jurídicas fueron 1.601, aproximadamente el 11%.
Esta distinción es esencial porque la evolución de los mecanismos de segunda oportunidad y los concursos sin masa ha elevado el peso de las personas físicas dentro de la estadística general. Para analizar el tejido productivo hay que aislar las empresas y observar su tamaño, sector, antigüedad y forma jurídica.
El dato empresarial sí merece atención: los concursos de personas jurídicas crecieron un 11,6% respecto al segundo trimestre de 2025. Es decir, aunque el total de procedimientos se redujo respecto al trimestre inmediatamente anterior, la comparación anual de empresas sigue siendo expansiva.
La sociedad limitada concentra casi todos los concursos empresariales
La forma societaria dominante en los concursos es la sociedad de responsabilidad limitada. Registradores contabilizó 1.486 sociedades limitadas concursadas, el 92,8% del total de empresas personas jurídicas que entraron en procedimiento.
El dato es coherente con la estructura empresarial española, donde la sociedad limitada es con diferencia la forma societaria más extendida entre pequeñas y medianas empresas. Por ello, el porcentaje no significa que la SL sea jurídicamente más vulnerable que otras fórmulas: refleja sobre todo su enorme peso en el tejido empresarial.
La dimensión económica sí aporta una señal más clara. El 47,7% de las empresas concursadas se encontraba en el tramo de facturación de hasta 250.000 euros anuales. Solo el 2,3% superaba los cinco millones de euros. El concurso empresarial en España sigue siendo, por volumen, un fenómeno muy concentrado en negocios pequeños.
| Rasgo | Peso en empresas concursadas |
|---|---|
| Sociedades limitadas | 92,8% |
| Facturación hasta 250.000 € | 47,7% |
| Facturación superior a 5 millones € | 2,3% |
| Menos de dos trabajadores | 42,5% |
| Ocho años o menos de antigüedad | 60,3% |
Comercio, construcción y hostelería concentran casi la mitad
Por actividad económica, el comercio fue el sector con mayor peso, con el 22,1% de las empresas concursadas. La construcción representó el 15,8% y la hostelería el 10,9%. Entre los tres suman cerca de la mitad de los procedimientos empresariales del trimestre.
El tamaño laboral refuerza la idea de vulnerabilidad en las compañías pequeñas. El 42,5% de las empresas concursadas tenía menos de dos trabajadores y, dentro de ese grupo, el 53,7% no tenía ningún asalariado. En muchos casos, por tanto, el concurso aparece en estructuras empresariales de dimensión mínima.

Seis de cada diez empresas concursadas tienen ocho años o menos
La antigüedad introduce otro elemento relevante. El 60,3% de las empresas que entraron en concurso durante el segundo trimestre tenía ocho años o menos. En el extremo contrario, un 18,2% llevaba veinte años o más operando.
La distribución cambia mucho por sectores. En hostelería, el 68% de las empresas concursadas tenía menos de cuatro años, lo que apunta a una rotación especialmente intensa en los negocios más jóvenes. En industria y energía ocurre lo contrario: el 34,6% de las empresas concursadas tenía veinte años o más.
Esto impide explicar los concursos únicamente como un problema de empresas recién creadas. La edad importa, pero el perfil varía según la actividad. Una empresa industrial puede acumular décadas de trayectoria antes de entrar en dificultades, mientras determinados negocios de servicios pueden experimentar ciclos de nacimiento y cierre mucho más rápidos.
El concurso sin masa ya es la figura dominante
El 83% de los procedimientos del trimestre fueron concursos sin masa. Esta categoría se aplica cuando el deudor carece de bienes y derechos suficientes para cubrir los costes del procedimiento o cuando el valor de los activos resulta insuficiente frente a las cargas existentes, dentro de los supuestos previstos por la normativa concursal.
El fuerte peso de esta modalidad ayuda a entender por qué el número total de concursos ha crecido con tanta intensidad en los últimos años. También obliga a evitar comparaciones simplistas con series históricas muy antiguas: las reformas legales y los cambios procedimentales modifican la manera en que aflora la insolvencia.
Los procedimientos especiales para microempresas sumaron 558 aperturas, un 5,1% más que en el primer trimestre. El mecanismo, introducido por la reforma concursal, busca ofrecer un cauce específico para negocios de menor dimensión. Su creciente utilización merece seguimiento porque afecta precisamente al segmento donde se concentra buena parte de la insolvencia empresarial.
Cataluña, Madrid, Comunitat Valenciana y Andalucía concentran dos tercios de los casos
La distribución territorial está muy concentrada. Cataluña registró 3.641 deudores concursados; Madrid, 2.144; Comunitat Valenciana, 1.985; y Andalucía, 1.951. Las cuatro comunidades sumaron aproximadamente el 66,5% del total.
Estas cifras incluyen personas físicas y jurídicas, por lo que no deben utilizarse como un ranking directo de “riesgo empresarial” regional. Las comunidades con mayor población y actividad económica tienden a acumular más procedimientos en términos absolutos. Las tasas de variación ofrecen una perspectiva adicional: Navarra registró un incremento interanual del 94,8%, La Rioja del 45,5% y Asturias del 38,3%. Canarias, con -17,8%, y Ceuta y Melilla, con -10,5%, fueron las únicas áreas con descenso anual.
Qué relación tiene con la creación de empresas
El aumento de concursos empresariales no es incompatible con un nivel elevado de nuevas constituciones. En paralelo, España ha mantenido un ritmo fuerte de creación societaria: el acumulado de doce meses hasta junio alcanzó 135.703 nuevas sociedades. Business Magazine analiza esa otra cara del ciclo en su radiografía de creación y cierre de empresas en España en 2026.
Ambos indicadores miden procesos distintos. Una economía dinámica puede crear muchas empresas y, al mismo tiempo, registrar una elevada mortalidad empresarial. Lo relevante es observar la evolución conjunta de altas, extinciones, concursos, empleo y financiación.
También conviene seguir los cambios regulatorios que afectan a las pequeñas empresas. En Business Magazine hemos analizado, por ejemplo, el calendario de Verifactu para empresas y autónomos, una de las transformaciones operativas que marcará los próximos ejercicios para miles de negocios.
Metodología y límites de la estadística
Los datos de este informe proceden de la Estadística del Procedimiento Concursal, cuya elaboración corresponde desde 2021 al Colegio de Registradores dentro del Plan Estadístico Nacional. Los datos del segundo trimestre de 2026 son provisionales y serán revisados cuando se publiquen los resultados del mismo periodo de 2027.
Un concurso no equivale automáticamente al cierre de una empresa. El procedimiento puede conducir a distintas soluciones y la estadística concursal no debe confundirse con la estadística de extinciones registrales. Para seguir ambos fenómenos de forma separada, Business Magazine mantendrá esta radiografía actualizada dentro de su sección de Informes.






