El segundo trimestre de 2026 dejó una señal aparentemente contradictoria en el tejido empresarial español: las nuevas constituciones de sociedades retrocedieron un 5% interanual, pero el acumulado de los últimos doce meses alcanzó 135.703 nuevas sociedades, un 11,1% más que en el mismo periodo anterior y uno de los niveles más altos de la serie. La lectura correcta no es que España haya dejado de crear empresas, sino que el ritmo extraordinario del inicio de año se moderó después de un primer trimestre excepcional.
Los datos proceden de la Estadística Mercantil del Colegio de Registradores y pueden complementarse con la Coyuntura Demográfica de Empresas del INE. Ambas fuentes miden universos distintos, pero juntas permiten ver no solo cuántas sociedades nacen, sino también cuántas sobreviven, desaparecen o vuelven a contratar.
Datos clave de la creación empresarial en 2026
- 135.703 sociedades constituidas entre julio de 2025 y junio de 2026.
- +11,1% de crecimiento en ese acumulado de doce meses.
- -5% interanual en las constituciones del segundo trimestre de 2026.
- 7.262 extinciones societarias en el segundo trimestre, un 14,3% más.
- 21,1%: ratio de extinciones sobre constituciones, frente al 17,6% un año antes.
- 7.799 ampliaciones de capital, un 8,2% más interanual.
Un trimestre más débil no borra el récord acumulado
El dato más llamativo es la caída del 5% en las constituciones del segundo trimestre. Aislado, podría interpretarse como un giro brusco. El contexto cambia cuando se observa que el primer trimestre de 2026 había registrado un crecimiento del 28,3% y que, en términos acumulados, el volumen de nuevas sociedades seguía claramente por encima de los ejercicios anteriores.
Registradores calcula que en los doce meses comprendidos entre julio de 2025 y junio de 2026 se constituyeron 135.703 sociedades, un 11,1% más que en el periodo equivalente anterior. Además, el volumen del segundo trimestre de 2026 era todavía un 21,4% superior al registrado dos años antes.
Esto sugiere que el dato trimestral refleja más una normalización tras un arranque excepcional que una ruptura de tendencia. Conviene además distinguir la constitución registral de una sociedad de su actividad económica real: una empresa puede constituirse y tardar en contratar, del mismo modo que otra puede cesar temporalmente su empleo y reactivarse después. Esa diferencia es relevante para interpretar también la reciente estadística de reactivación empresarial publicada por el INE.
Madrid y Cataluña concentran cuatro de cada diez nuevas sociedades
La distribución territorial sigue mostrando una elevada concentración. Madrid y Cataluña sumaron conjuntamente alrededor del 41% de las constituciones del segundo trimestre, aunque ambas registraron descensos interanuales. En otras palabras, las dos mayores economías regionales continúan dominando el volumen absoluto, pero el crecimiento relativo se desplazó hacia territorios más pequeños.
Entre las comunidades con mayores avances destacaron La Rioja, Navarra y Murcia. En el lado contrario, los descensos más acusados se produjeron en Ceuta y Melilla, Castilla-La Mancha y Andalucía. La diferencia entre volumen y crecimiento es importante: una comunidad pequeña puede liderar la tasa porcentual con pocos centenares de nuevas sociedades, mientras Madrid o Cataluña pueden perder ritmo y seguir generando muchas más empresas en términos absolutos.
| Indicador | Dato | Lectura |
|---|---|---|
| Madrid + Cataluña | 41% de las constituciones | Alta concentración territorial |
| Extinciones | 7.262 | +14,3% interanual |
| Ampliaciones de capital | 7.799 | +8,2% interanual |
| Capital ampliado | 5.799 millones € | Mayor tamaño medio por operación |
Servicios profesionales, inmobiliario y comercio dominan las nuevas altas
Por actividad, las nuevas sociedades reflejan la estructura de una economía muy orientada a los servicios. Las actividades profesionales, científicas y técnicas representaron el 15,5% de las empresas creadas en el trimestre. Les siguieron las actividades inmobiliarias, con el 14,3%; el comercio, con el 13,8%; y la construcción, con el 11,6%.
La hostelería aportó el 9,9% y las actividades financieras y de seguros el 8,2%. Sin embargo, el dinamismo interanual fue desigual. Finanzas y seguros aumentaron un 22,9%, mientras el bloque de edición, radiodifusión, telecomunicaciones, informática y consultoría avanzó un 13,9%. Agricultura también creció, un 12,1%.
En cambio, educación cayó un 11,8%, comercio un 11,7%, hostelería un 9,1% y actividades inmobiliarias un 6%. El mapa sectorial, por tanto, combina un peso todavía muy alto de actividades tradicionales con una expansión más rápida de ramas financieras y tecnológicas.

Más cierres y una ratio de extinciones que vuelve a subir
La parte menos favorable del trimestre aparece en las extinciones. Registradores contabilizó 7.262 extinciones societarias, un 14,3% más que un año antes. La ratio de extinciones sobre constituciones se situó en el 21,1%, frente al 17,6% del segundo trimestre de 2025.
Ese indicador no equivale a una tasa de fracaso empresarial. Una extinción puede responder a motivos muy diferentes y no todas las sociedades constituidas en el mismo periodo son comparables con las extinguidas. Aun así, sirve como termómetro de rotación societaria y muestra que el aumento de nuevas empresas convive con una salida más intensa de sociedades del registro.
La lectura encaja con una economía en la que el número de empresas activas cambia continuamente. El INE señala que al inicio de 2026 había 1.203.242 unidades legales empleadoras y que, tras los dos primeros trimestres, la cohorte inicial conservaba el 90,6% de sus efectivos. A la vez, un 13,6% de las unidades que habían perdido todo su empleo en el primer trimestre volvió a contratar en el segundo. El tejido empresarial no es una fotografía fija, sino un flujo de entradas, salidas y reactivaciones.
Las ampliaciones de capital apuntan a empresas que también están reforzando balance
El trimestre no solo produjo nuevas sociedades. También se registraron 7.799 ampliaciones de capital, un 8,2% más que un año antes. El capital desembolsado ascendió a 5.799 millones de euros y el importe medio por operación alcanzó 743.554,8 euros, un 38,6% más.
Es una señal distinta a la constitución pura. Las ampliaciones pueden reflejar crecimiento, recapitalización, entrada de nuevos socios o necesidades de financiación. Su aumento indica que una parte de la actividad mercantil de 2026 está ocurriendo dentro de empresas ya existentes, no únicamente en nuevas altas.
Para seguir el pulso de financiación y tamaño empresarial, Business Magazine también ha analizado cómo la inversión de impacto en España superó los 3.200 millones de euros y cómo el entorno de financiación se está volviendo más selectivo en distintos mercados.
Los traslados de sede dejan ganadores y perdedores
Los movimientos de domicilio social vuelven a ofrecer una lectura territorial diferente a la de las constituciones. Madrid registró 473 salidas de empresas, pero terminó con un saldo neto positivo de 450 sociedades, el mejor del país. Baleares cerró con +19 y Canarias con +15.
Cataluña, en cambio, registró un saldo neto de -204 sociedades, mientras Castilla-La Mancha terminó en -67 y Castilla y León en -58. Registradores recuerda que estas cifras corresponden a traslados efectivamente inscritos en el Registro Mercantil de destino, no a anuncios o solicitudes.
El dato debe interpretarse con prudencia. Un cambio de domicilio social no implica necesariamente un traslado equivalente de fábricas, empleo o actividad económica. Aun así, la serie es útil para medir cómo compiten los territorios por albergar sedes societarias.
Qué dicen juntos Registradores y el INE
Las dos fuentes principales de este informe no miden exactamente lo mismo. Registradores se centra en actos inscritos en los Registros Mercantiles: constituciones, extinciones, ampliaciones y traslados. El INE, mediante su estadística experimental de coyuntura demográfica, analiza unidades legales empleadoras y trabajadores autónomos a partir de registros de Seguridad Social y DIRCE.
Por eso no conviene sumar o comparar directamente sus cifras. Sí pueden utilizarse de forma complementaria. Registradores permite observar la actividad societaria formal; el INE ayuda a saber qué ocurre después con el empleo, la supervivencia y la reactivación.
La conclusión provisional para 2026 es clara: España mantiene un nivel alto de creación societaria, pero el segundo trimestre perdió velocidad y aumentaron las extinciones. Al mismo tiempo, las empresas existentes ampliaron más capital y una parte de las unidades que habían dejado de emplear volvió a contratar. El escenario es dinámico, no lineal.
Metodología y actualización
Business Magazine ha elaborado esta radiografía a partir de la Estadística Mercantil del Colegio de Registradores correspondiente al segundo trimestre de 2026 y de la Coyuntura Demográfica de Empresas del INE para los dos primeros trimestres del año. Los datos registrales y los del INE tienen coberturas y metodologías diferentes, por lo que se presentan por separado y se utilizan para contextualizar tendencias, no para construir una única serie combinada.
Este informe se actualizará cuando se publiquen nuevos datos trimestrales. Puede consultarse también la sección de Informes de Business Magazine para otras radiografías basadas en fuentes oficiales.






