El PMI industrial de España subió a 51 puntos en septiembre y devolvió al sector manufacturero a terreno expansivo. Producción, pedidos, exportaciones y costes ofrecen una lectura más favorable sobre la industria española.
La fotografía de septiembre
| PMI manufacturero | 51,0 |
| PMI agosto | 49,5 |
| Umbral entre expansión y contracción | 50,0 |
La mejora se explica, sobre todo, por el regreso del crecimiento de la producción después de cuatro meses de descensos y por un repunte de los pedidos de exportación. Según los datos recogidos por Reuters, las ventas al exterior aumentaron por primera vez desde agosto de 2025.
El PMI industrial de España vuelve a terreno expansivo
El dato de actividad es positivo, pero no elimina los puntos débiles. Los pedidos totales siguieron cayendo por quinto mes consecutivo, lo que indica que la demanda doméstica continúa contenida. Además, el encarecimiento de materias primas y energía elevó los costes de producción al ritmo más rápido de los últimos cuatro meses.
Parte de esas presiones se trasladó a precios finales. Para las empresas industriales, la combinación de más actividad y costes crecientes deja un escenario mixto: mejora el volumen de producción, pero los márgenes pueden seguir sometidos a presión si los precios de venta no absorben el aumento de los insumos.
El empleo deja de deteriorarse
Otro dato relevante es la estabilización del empleo industrial tras doce meses de destrucción neta de puestos de trabajo. Algunas compañías volvieron a contratar ante el aumento de cargas de trabajo.
La confianza empresarial también mejoró y alcanzó su nivel más alto desde febrero. Las compañías esperan que la demanda gane tracción en los próximos meses, aunque la evolución de los costes energéticos y de los tipos de interés seguirá condicionando las decisiones de inversión.
Por qué importa para la economía española
La industria tiene un peso menor que los servicios en el PIB español, pero ejerce un efecto importante sobre exportaciones, productividad e inversión. El regreso del PMI por encima de 50 es una señal favorable, aunque un solo mes no basta para confirmar una tendencia.
La clave estará en comprobar si los nuevos pedidos dejan de caer y si la mejora de las exportaciones se consolida. Si ambas variables acompañan, septiembre podría marcar el inicio de una recuperación más amplia del sector manufacturero.
Fuentes consultadas




