La IA en ciberseguridad está acelerando tanto los ataques como la capacidad de respuesta. Thales advierte de amenazas automatizadas, mayor velocidad operativa y la necesidad de incorporar defensa automatizada en infraestructuras críticas y empresas.
Patrice Caine, consejero delegado del grupo francés, defendió esta semana que la respuesta a los ataques impulsados por inteligencia artificial pasa también por reforzar la automatización de la defensa. El mensaje coincide con el lanzamiento de nuevas herramientas de protección de datos orientadas a entornos en los que aplicaciones y agentes de IA tienen acceso a información sensible.
Qué está cambiando
Los agentes de IA pueden acceder de forma autónoma a más sistemas y datos. Eso aumenta la superficie de ataque y obliga a las empresas a controlar no solo quién accede a la información, sino también qué procesos automatizados pueden utilizarla.
La IA en ciberseguridad acelera tanto el ataque como la defensa
Thales presentó el 1 de octubre una nueva versión de su plataforma CipherTrust Data Security Posture Management. La propuesta combina descubrimiento de datos, análisis de riesgos y mecanismos de protección como cifrado, enmascaramiento y tokenización.
El objetivo es que una empresa no se limite a identificar que un archivo o base de datos está expuesto. La plataforma pretende priorizar el riesgo y aplicar controles directamente sobre la información sensible, tanto en nubes públicas como en sistemas propios o entornos híbridos.
Los agentes añaden un problema nuevo
La expansión de agentes capaces de actuar sin intervención humana introduce una diferencia frente a la seguridad tradicional. Una credencial legítima puede ejecutar muchas más acciones y hacerlo a mayor velocidad. El riesgo ya no depende únicamente de un usuario malicioso, sino también de errores de configuración, instrucciones manipuladas o comportamientos no previstos del propio sistema automatizado.
Por eso la seguridad de IA se está desplazando hacia controles de identidad, datos, trazabilidad y respuesta automática. La misma tecnología que permite escalar un ataque puede utilizarse para detectar patrones anómalos y contenerlos con mayor rapidez.
Un nuevo mercado dentro del gasto tecnológico
Para fabricantes de software de seguridad, la IA abre una nueva categoría de inversión empresarial. Las compañías necesitan proteger modelos, datos de entrenamiento, agentes y conexiones con aplicaciones internas. La consecuencia es un aumento de la demanda de productos especializados y de servicios de integración.
Thales, tras integrar Imperva, busca posicionarse precisamente en ese cruce entre protección de datos, aplicaciones e identidades. La carrera de la IA ya no es solo por disponer de mejores modelos: también por demostrar que pueden utilizarse dentro de empresas sin abrir nuevos riesgos críticos.




