La volatilidad de las materias primas está volviendo a convertirse en una fuente extraordinaria de beneficios para Glencore. El grupo suizo de minería y trading ha elevado su previsión para 2026 y espera que el EBIT ajustado de su división de Marketing supere los 5.000 millones de dólares, por encima de los aproximadamente 4.900 millones que sugería su cálculo anterior.
La revisión importa por algo más que por la cifra. Glencore combina activos mineros con una de las mayores plataformas mundiales de compraventa de materias primas, una estructura que puede beneficiarse de las dislocaciones entre regiones, productos y rutas logísticas.
Glencore supera los 5.000 millones de dólares en su negocio de Marketing
La compañía comunicó el 2 de octubre que espera un EBIT ajustado de Marketing superior a 5.000 millones de dólares en el conjunto de 2026. Venía de un primer semestre cercano a máximos históricos y atribuyó el desempeño principalmente a unos mercados de petróleo, refinados, gas y fletes materialmente remodelados.
Las cifras clave: más de 5.000 millones de dólares de previsión de EBIT ajustado de Marketing en 2026; una nueva horquilla estructural de 2.800 a 4.200 millones desde 2027; un punto medio de 3.500 millones; 32.200 millones en inventarios comercializables a 30 de junio; y un coste de financiación cercano al 5% en la nueva metodología.
Reuters sitúa el salto de resultados en el contexto de las fuertes alteraciones de los mercados energéticos. El precedente más claro fue 2022, cuando la división de Marketing alcanzó un récord de 6.400 millones de dólares.
Por qué Glencore gana cuando el mercado se complica
Un productor minero tradicional depende, en gran medida, del volumen que extrae y del precio al que vende. Glencore añade otra capa: compra, vende, almacena, financia, mezcla y transporta materias primas entre mercados. Cuando aumentan las diferencias de precios, aparecen cuellos de botella o cambian las rutas comerciales, esa red puede encontrar más oportunidades de arbitraje.
Eso no significa que toda volatilidad sea automáticamente rentable. La actividad exige financiar inventarios enormes, gestionar riesgo de contraparte, transporte y coberturas, y operar en mercados donde una decisión política o geopolítica puede alterar precios y flujos con rapidez. Precisamente por eso la nueva guía incorpora explícitamente dos variables que ahora pesan mucho más: el tamaño de los inventarios y el coste del dinero.
El coste de financiar 32.200 millones en inventarios cambia la ecuación
Los llamados Readily Marketable Inventories alcanzaban 32.200 millones de dólares a 30 de junio de 2026. Un año antes eran 25.400 millones, un 21% menos. Mantener y financiar ese volumen de materias primas es más caro en un entorno de tipos elevados.
Glencore calcula su nueva referencia estructural utilizando un coste de financiación cercano al 5%. Con esos supuestos, sitúa el EBIT ajustado de Marketing a través del ciclo en un punto medio de unos 3.500 millones, dentro de una horquilla de 2.800 a 4.200 millones. La metodología comenzará a aplicarse desde 2027.
Es una distinción importante: la empresa no está diciendo que 5.000 millones sea el nuevo beneficio normal de cada ejercicio. Separa el resultado excepcional de 2026 de una referencia de largo plazo más moderada. Confundir ambas cifras llevaría a sobreestimar la capacidad recurrente del negocio.
La energía vuelve a premiar a los grandes traders
El trasfondo es un mercado energético sometido a tensiones de oferta, rutas y precios. Los últimos PMI de S&P Global muestran una aceleración simultánea de la producción manufacturera mundial y de las presiones de costes, con el petróleo y el transporte entre los factores que están elevando los precios de los insumos.
Para una plataforma como la de Glencore, esa combinación crea un escenario singular: más demanda física, mayores necesidades logísticas y más dispersión de precios, pero también financiación más cara. El resultado de 2026 sugiere que, hasta ahora, el incremento de oportunidades comerciales ha compensado ampliamente ese mayor coste financiero.
La nueva cotización australiana amplía el foco sobre Glencore
Glencore prevé que sus CHESS Depositary Interests comiencen a negociarse en la Australian Securities Exchange el 14 de octubre. Cada CDI representará una acción ordinaria de la compañía.
Australia es uno de los centros mundiales de la minería y una plaza especialmente seguida por inversores especializados en recursos naturales. La cotización secundaria no transforma por sí sola los fundamentales, pero sí puede ampliar su visibilidad ante una base inversora muy familiarizada con el sector.
Qué debe vigilar ahora el mercado
El primer punto será comprobar cuánto del extraordinario resultado de 2026 es repetible. La propia guía de largo plazo ofrece una respuesta prudente: el punto medio de 3.500 millones queda claramente por debajo de los más de 5.000 millones previstos este año.
El segundo será el coste de financiación. Un negocio que sostiene decenas de miles de millones en inventarios es sensible a los tipos. Y el tercero será la duración de las dislocaciones energéticas y logísticas: pueden alimentar márgenes de trading, pero también elevar riesgos operativos y financieros.
La lectura empresarial es más amplia que Glencore. En un mundo de cadenas de suministro menos lineales, energía más volátil y dinero más caro, poseer activos físicos no es la única ventaja. La capacidad de mover, financiar y colocar mercancías allí donde escasean vuelve a tener un valor económico enorme.
Fuentes
Glencore, actualización oficial de guidance y cotización ASX, 2 de octubre de 2026. Reuters, 2 de octubre de 2026. S&P Global, PMI manufacturero global, 1 de octubre de 2026.





